Después del Curso de Cake Haute Couture

Esto es lo que me encontré cuando llegué al Atelier

Para ir al curso, hemos hecho un viaje muy largo toda la familia hasta Salou. No es aquí donde se impartía el curso, sino en Sitges, pero por estar cerca de Port Aventura y ser donde se hacía la prueba del Extreman, donde participaba mi marido, decidimos alojarnos en Salou, lo cual quería decir que me tenía que hacer, durante los tres días que duraba el curso, una hora de coche. Así que mi primer reto era conducir hasta una ciudad que no conocía, encontrar el Atelier y aparcar.

Aquí tenéis la mesa con el tentempié

Llegar y encontrar el Atelier fue fácil con la ayuda del navegador, pero aparcar en una zona costera y en hora de entrada de los niños al cole no fue tan fácil, perdí todo el tiempo que tenia de reserva, todo era zona azul con tiempo limitado o parking pequeños para la furgoneta. La desesperación estaba llegando hasta que conseguí alejarme del centro y encontrar un aparcamiento donde no hubiese que pagar por horas y entrase el coche, y a correr y a cruzar los dedos por acordarme donde había dejado el coche.

Cuando llegué sólo faltaba otra chica y yo, ya nos estaban esperando! Mas nervios! El sitio está súper cuidado, hasta el baño tenía unos dosificadores de jabón monísimos. Nada mas llegar nos sentamos cada una en un sitio con nuestro dossier, bastante espacio para trabajar, una mesita con un poco de todo para tomar (agua, café, té, pastas,...) y la cocina completamente equipada para trabajar. Éramos 8 chicas y Patricia, la profe.


Ella nos enseñaba primero en la cocina lo que luego nosotras teníamos que hacer cada una. El primer día hicimos glasa real y practicamos con las distintas boquillas, así como algunos trucos para teñir, blanquear y dar brillo a la glasa. Y parece fácil, pero requiere mucho pulso y práctica.


También practicamos con las rosas, otra tarea difícil, hicimos rosas por pétalos que son las más difíciles, margaritas y florecillas para rellenar un ramo.






El segundo día hicimos rosas mas rápidas con el cortador de 5 petalos y texturizamos pétalos y hojas con moldes de silicona.


También hicimos una anémona lila y negra preciosa que es la que tiene mi tarta, y vimos como convertirla en un ibisco simplemente cambiando el centro de la flor de color y forma. Todo lo que estábamos realizando serían nuestros futuros adornos para la tarta, así que había que mantener la armonía.


Para terminar el día, realizamos el modelado de un osito amoroso y como darle un toque mas voluminoso con un efecto perlado. Va pareciendo cosa sencilla, pero cada cosa tiene sus trucos, los materiales, la pasta que tenemos que usar,... Todo el tiempo con una libreta apuntando los detalles, con la cámara para no dejar escapar nada, y con los 5 sentidos al 200 por cien.


El ultimo día vimos como texturizar el fondant o pasta de goma, los distintos texturizadores, así como como conseguir algunos caseros, que no todo es comprar. También vimos el uso del barniz comestible para el efecto de charol. Y lo mas importante, las técnicas de forrar una tarta para tener un acabado perfecto. Casi toda la mañana aprendiendo y al final nos tocaba forrar la nuestra y decorarla. Ya eran las doce y media y solo nos quedaba una hora y media para hacer nuestra tarta, los nervios empezaron a florecer, nos parecía poco tiempo, pero lo conseguimos, puesto que lo que teníamos que hacer es forrar el porexpan con el fondant y poner las flores que habíamos hecho los días anteriores y  que nos vinieran bien con lo que cada una quisiera montar.



Algo muy importante que hicimos es cómo hacer para que no se agrieten, o arreglarlo si te ocurre, que nos ocurrió, porque a Patricia no le costaba nada hacer las cosas, pero cuando nos poníamos nosotras venían los problemas, aunque ninguno sin solución, todo tiene arreglo, y si no sale bien lo quitamos y ponemos denuevo. También pusimos un lazo y decoramos con las flores hechas usando la rueda de color para que siga una armonía toda la tarta.



Y así quedó la tarta y mi diploma, preciosos los dos. Si os fijáis bien, tenemos copas de champang para clausurar el curso. Estaba buenísimo!

Ha sido muy gratificante y muy productivo, porque he aprendido mucho, aunque me quedo con ganas de más. Lo he pasado muy bien con las compañeras de mesa y me llevo tres nuevas amigas: Cristina de Mi Dulce Atelier, Sonia de Wordshop y Begoña del blog La gatta golosa. Aunque eramos 8 y muy bien con todas, con ellas he mantenido las charlas entre flor y flor.


Mil gracias a todas y principalmente a Patricia, por todo lo que nos ha enseñado y dejarnos con ganas de mas.




Espero que os haya gustado.

2 comentarios:

Beatriz Alvarez dijo...

Acabo de ver tu periplo por Sitches. Es un sitio muy especial para mí, y seguro lo tengo más que decidido, ese curso lo tengo que hacer, me muero por hacerlo. Felicidades por tus pasteles, los veo todos! jeje

Noelia Chaves dijo...

Gracias Beatriz, yo estoy deseando volver a hacer otro. Besos